viernes, 10 de junio de 2016

DIVERGENCIA SEXUAL

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Pero hoy vamos a discrepar un poco y jugar, alternar y plantear los puntos de vista diferentes ya que se encuentran en este caso dos grandes polaridades, una de vigorexia y otro de transmutación. Cuantos dirán que no tiene que ver una transmutación con la vigorexia, yo digo que la vigorexia no es el lado opuesto de la transmutación, sino que digo que es la propia transmutación dicha y explicada. Estas personas se cambian de sexo porque son homosexuales, se sienten mujeres o viceversa. Pero que pasa si esta persona realmente aprecia su propio cuerpo de la misma forma que está atraída por su mismo sexo, esto es la propia homosexualidad y una gran parte de la propia vigorexia. ¿Entonces se debería transmutar? ¿Deberíamos considerar que un transexual no es homosexual? Lo cierto es que un transexual puede estar locamente enamorado de su yo hombre y un vigoréxico transmutarse para adecuar su físico a su ser interior porque no es lo que siente por mucho que disfrute, se divierta, presuma de si, etc... En la transmutación habitual hablamos de mujer (la transmutación más común), porque esta persona se siente mujer, se cambió a mujer y es una mujer. Pero realmente al haber un antecedente podemos decir homosexual, una transmutación para curar esa homosexualidad y ahora es una mujer que anteriormente era un hombre. Pero si siendo un hombre disfrutaría mentalmente hasta en el espejo, afeitarse es un reto para su líbido como va a trasmutarse, es más normal desarrollar una deliciosa y fructífera vigorexia egocéntrica para esa persona en lugar de estar años luchando por una transmutación que posiblemente ponga en peligro su salud. Pero esa persona no comparte la idea y la cultura bisexual, carece de esos valores hasta el punto de que esa persona se siente ofendida si se le denomina homosexual, hombre y transexual. Hasta el punto de decidir transmutarse y esa cultura bisexual de la que trata de escapar le resulta repugnante, diabólica. Así que estos casos son muy complicados de tratar psicológicamente ya que estas personas carecen de una autoidentidad que están buscando e intentando alcanzar por todos sus medios y esfuerzos. Pero tratando de profundizar se observa un desprecio por su identidad, por su sexualidad, por toda la cultura sexual y tratar de alcanzar esa identidad que tiene en su cabeza a toda costa. Esto es así desde el momento que se dice: “Mi mente es de otro sexo atrapado en este cuerpo, no soy homosexual y la homosexualidad me parece despreciable y ofensiva. Yo solo quiero ser normal y ser lo que tengo en mi mente.” Desde un punto de vista neutral este caso resulta muy depravado por no decir un tipo de psicopatía o anomalía psicótica que haría reír hasta la más seria de las personas. Es homosexual, le atraen las personas de su mismo sexo, eso le resulta despreciable y se quiere cambiar de sexo. Esta conducta que procede de su intelecto indica una grave disfuncionalidad por muchos aspectos: • Sus receptores sexuales son homosexuales. • Actualmente es homosexual. • En su cabeza dice tener una atrofia distorsional. • Carece de ciertos valores, sufre homofobia. Pues estos 4 puntos raíz indica que iba a nacer mujer pero sin explicación alguna acabó mitad hombre y mitad mujer. Si esa persona considera transmutarse clínicamente es una mujer homofóbica y debe hacerse con extrema urgencia. Ahora nos ajustamos a la realidad. Pedazo auténtico loco tenemos delante, pero en el punto de inspeccionar científicamente el caso vamos a dar con los 4 puntos raices. Históricamente se ha tratado la homosexualidad como algo normal en casi todas las culturas, menos en estos últimos siglos. Actualmente aún se busca la cura de la homosexualidad, hay muchas teorías y bases científicas que se han venido abajo solas sin ninguna conclusión como para ejemplificar que es una anomalía del cromosoma 31, totalmente falso y la única verdad que se ha obtenido son los 4 puntos raices. Así que hay gente homosexual, gente heterosexual y gente bisexual… Aún a día de hoy no hay base científica de que exista gente bisexual salvo por el propio significado de la palabra bisexualidad, mantener relaciones sexuales con ambos sexos y esa propia cultura de libertad y sociopatía combinadas hasta el extremo de la ética pansexual. Lo cierto es que a pesar de que los científicos no saben encontrar y determinar la forma o a la edad de que alguien se vuelve homosexual en nuestro cuerpo hay receptores químicos. Tú te sientes atraído por tu pareja porque se activan esos receptores, científicamente lo que denominamos amor no es más que unas reacciones químicas fácilmente explicables. Con los homosexuales pasa lo mismo, por tener un gato no te vas a convertir en homosexual o infiel a tu pareja. Entonces encontramos la bisexualidad, que no es más que la propia pansexualidad épica de la pornografía. Así que la bisexualidad y la pansexualidad no son más que movimientos sociales y culturales. Así diferenciamos prácticas homosexuales con ser homosexual, no tiene relación realizar prácticas homosexuales con sentirse atraído homosexualmente. En el caso de que alguien joven dude sobre su sexualidad las estadísticas que he obtenido es de una atracción por su mismo sexo de un máximo de un 20% que parte desde un 3% frente a un 80% de atracción contra su sexo contrario. En primer lugar la persona está en 50% contra 50% o 60% contra 40% y a la hora de juzgar y hacer las pruebas resultantes es un 3% contra un 97%. Para ello me basé y únicamente tuve en cuenta el primer punto raíz y desechando cualquier resultado que no fuera ocasionado por atracción animal, atracción mediante las estimulaciones de sus puntos sensitivos, sus órganos sexuales secundarios. Así encontramos que la homosexualidad es igual que la heterosexualidad, solo les atrae su mismo sexo o solo les atrae el sexo contrario.

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